sábado, 19 de julio de 2014

Crecimiento

Estos días han sido particularmente diferentes, he tenido mucho trabajo, muchas cosas que hacer, cursos, ejercicios, entrevistas para mi maestría, reflexión personal, etc.
En verdad ha sido agotador, enfrentarme a los sentimientos de soledad y tristeza que se despiertan en mí ante la proximidad del aniversario luctuoso de mi padre... La compañía de mis gatos es mi mayor consuelo, aunque haya gente que me invite a "regalarlos" o "deshacerme" de ellos.
Es difícil convivir con tantas emociones: felicidad por mi proyecto de vida, nostalgia por la reflexión de mis actitudes, dolor por la ausencia de mi padre...
Dicen que crecer duele, y es verdad. Recuerdo que de adolescente, cuando comencé el proceso de cambio físico, me dolían desde los huesos hasta los pechos. La diferencia, es que en este momento, lo que me duele es el alma...