En el ámbito laboral, de acuerdo a mi experiencia, te encuentras de todo: gente comprometida, gente floja, gente que trabaja porque no le queda de otra, gente buena onda, gente ojete, y más.
A mí no deja de sorprenderme a la fecha, como ciertas personas, sumidas en su inconsciencia y en su mediocridad, no se dan cuenta de las cosas que hacen, o de plano les vale.
Esto lo digo, porque, a la fecha, yo sigo siendo una persona comprometida con lo que hago, comprometida con mi profesión y conmigo misma, por eso no doy crédito a que exista gente que, a sabiendas que la están explotando, se sientan a gusto con ello. O de plano esta tanta su inconsciencia, que ni se percatan de las cosas y creen que así son las cosas, "nada más por que sí".
Yo me he caracterizado por ser rebelde y decir las cosas como las pienso, lo cual resulta peligroso para este tipo de gente, y muchas veces, ante las situaciones y los argüendes laborales, pienso: "me voy a volver como ellos, que todo me valga", pero la verdad es que no me sale, porque, básicamente, tengo un compromiso moral, primero conmigo misma, y con la gente que de alguna manera está a mi cargo.
Yo no tengo el estilo de decir las cosas de broma, con pedradas o indirectas, se me hace muy cobarde esa actitud, pero el que le diga las cosas como van, "directo y a la cabeza" a los demás, tampoco es del todo bueno, porque después de que se les pasa la sorpresa del golpe, quieren contra-atacar.
Por ello, hoy decido no involucrarme más en esos "argüendes laborales", renunciar a la mediocridad y la falsedad, y seguir abogando por la congruencia y el profesionalismo... Le guste a quien le guste...
jueves, 23 de agosto de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
Paso del tiempo
Ante tantos cambios que he vivido este año, me he puesto a meditar en muchas cosas, en aprender otras tantas, pero tambien en dudar de algunas más. A veces no entiendo las actitudes de la gente, tanta incongruencia entre lo que dicen y hacen. Entiendo que no tiene que ver conmigo, sino con su manera de percibir la vida, pero también cambia la forma en la que yo veo otras tantas cosas.
Estoy convencida de que puedo aprender de la gente, de que todos nos dejan una enseñanza, si la sabemos observar y entender, pero es verdad que también me resulta a veces doloroso el observar las contradicciones ya mencionadas, entre el ser, decir y hacer. Quizá porque daba por sentada a la gente y a las cosas, pero la verdad, es que no se puede tener la seguridad de nada, ni de nadie, solo del cambio Y se dice tan sencillo, pero a veces en complicado aplicarlo.
Este año ha sido muy intenso para mi, en muchos sentidos, y siguen los cambios, he crecido por rumbos que alguna vez soñé, pero también he aprendido que al crecer, vas dejando cosas atrás, y a veces eso me da un poco de tristeza. Pero también es una realidad que no quiero ir cargando lastres, ni paquetes que no me corresponden. Eso se lo dejo a Dios.... O quizá no lo he aprendido a hacer bien....
Estoy convencida de que puedo aprender de la gente, de que todos nos dejan una enseñanza, si la sabemos observar y entender, pero es verdad que también me resulta a veces doloroso el observar las contradicciones ya mencionadas, entre el ser, decir y hacer. Quizá porque daba por sentada a la gente y a las cosas, pero la verdad, es que no se puede tener la seguridad de nada, ni de nadie, solo del cambio Y se dice tan sencillo, pero a veces en complicado aplicarlo.
Este año ha sido muy intenso para mi, en muchos sentidos, y siguen los cambios, he crecido por rumbos que alguna vez soñé, pero también he aprendido que al crecer, vas dejando cosas atrás, y a veces eso me da un poco de tristeza. Pero también es una realidad que no quiero ir cargando lastres, ni paquetes que no me corresponden. Eso se lo dejo a Dios.... O quizá no lo he aprendido a hacer bien....
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