En estos momentos están transmitiendo por televisión de cable (lo admito, soy de la generación que tenía como nana una tv) la película de "Sex and the City".
Viendo, tanto la serie como la película, en numerosas ocasiones me he llegado a preguntar, ¿en dónde están esas amigas que dejan todo, al grito de crisis (en el caso de la serie, de Carrie)?
Digo, porque yo tengo excelentes amigas, pero este tipo de conductas que muestran constantemente en la serie, no me ha sucedido a mí: que todas mis amigas dejen todas sus obligaciones, trabajos, pendientes ante una nueva crisis existencial. Y viéndolo friamente, hay varios puntos que puedo resaltar: no soy de las personas que le cuenta mis penas a todo mundo, muchas veces mis procesos de crecimiento los llevo de manera muy privada, y sobre todo, que lo mostrado por la serie no es real.
La realidad, por lo menos mi realidad, es que tengo amistades hermosas, sí, con mujeres (no creo aquello de "mujeres juntas, ni difuntas", eso tampoco es verdadero para mi), mujeres maravillosas que trabajan, son madres, esposas, novias, trabajadoras, estudiantes, algunas incluso ya hasta abuelas, que me han dado lo mejor de sí en todo momento, ratos de relajamiento y diversión, me han escuchado cuando lo he necesitado, me han animado cuando he perdido la fuerza, la perspectiva y las esperanzas. Me han regañado cuando ha sido necesario, me han solicitado mi opinión, y por qué no admitirlo, me han hecho enojar con algunas actitudes o por el hecho de sentir yo que no entienden mi realidad. Sin embargo, ¿quién entiende al 100% a alguien? La riqueza en la diversidad de opiniones y experiencias es lo que hace valiosas las relaciones, y sobre todo, a mi manera de ver, el respeto y el compartir valores fundamentales de vida.
Así que ya no me cuestiono más en dónde están esas amistades, esas actitudes tipo "Sex and the City", porque ya se la respuesta, están en una pantalla, no es algo real. Lo real para mí, es que tengo a estas maravillosas, imperfectas, pero solidarias y valiosas amigas.
Dios las bendice.