viernes, 24 de enero de 2014

Andar en bicicleta....

Este año ha comenzado intenso para mi: reflexiones, perdida de gente, porque decidió ya no formar parte de mi vida, o por la muerte (como el caso de un primo, que murió tristemente de una manera muy violenta), cambios en el trabajo, grilla en el mismo. Ante tantos estímulos, mi reacción ha sido de, primero, shockearme, luego, meditar en si vale la pena dedicarle tanto tiempo y energía a cosas que no son tan relevantes.
Recién platicaba con una amiga sobre ello, sobre la sorpresa de la partida de mi primo y la sorpresa que me causó. Hablábamos sobre los aspectos de la vida, de cómo los llevo, de cuanto tiempo le dedico a cada uno de esos aspectos, etc. Y se hacía la analogía de dichos puntos a las ruedas de una bicicleta.  También me cuestiono si lo que hago de verdad tiene una trascendencia, si no dependo de los que los demás puedan pensar o sentir de mi persona, etc. A veces es cansado, frustrante, vivir trabajando por los objetivos, y ver que algunas personas hacen las cosas "por la izquierda", y en apariencia les va bien.  Porque en ocasiones siento que la vida es tan difícil, tan injusta.  A veces es muy cansado para mi que la gente me quiera "cargar el muertito", nada mas porque se les hace más cómodo. Y la verdad, yo se que no soy perfecta, que tengo mis fallas, pero de eso, a soportar que la gente se quiera agarrar de que mi carácter es "x" o "y", es muy diferente. 
Creo que me ayudaría no darle tanta importancia a esas personas y a esas ideas, y sí valorar mas mis logros, exagerarlos si es necesario, porque siento que a veces no los disfruto, y mi trabajo me ha costado llegar hasta donde voy, soy como el salmón que nada contra corriente, porque es su naturaleza, y tiene la fuerza para hacerlo.
Se me hacia ver que, cada persona es responsable de sus acciones, y yo entendía que dicha responsabilidad, además de generar inicialmente miedo, finalmente otorga libertad, y ello me hace revalorar mis esfuerzos. Aunque reconozco que si, las ruedas de la bicicleta no son del mismo tamaño. Pero de momento, me funciona...

viernes, 17 de enero de 2014

Valores y antivalores

Esta semana he vivido cosas que me han puesto a meditar sobre algunos puntos.
En la actualidad, creo yo, se sobrevaloran las apariencias, el "parecer", el darle por su lado a los demás, para lograr ciertas cosas.
Ayer platicaba con unos compañeros de trabajo sobre el manejo corrupto que viven algunas grandes empresas privadas a nivel directivo, y ni qué decir sobre lo que pasa a nivel gubernamental.
Y es cuando yo me pregunto, ¿qué oportunidades reales tenemos las personas que nos movemos bajo un código de ética real y que trabajamos con valores universales? En mi caso, me gusta responder con trabajo productivo y de calidad, no me muevo a través las "relaciones políticas" que pueda crear, ni me dejo corromper. Esos valores (porque así los veo yo: honestidad, honradez, congruencia) son los que hacen que otras personas nos tache como "tontas", por aquello del dicho de "el que no tranza, no avanza", y en mi caso, no tengo carácter para moverme de otra manera, ni se me da ponerme de tapete para quedar bien con los demás.
Gente como yo, que hablamos con la verdad, somos tachados de "locos" para arriba, pero en mi caso, es cierto que "la Verdad me ha hecho libre", tan libre soy, que no dependo de prostituir mi alma para seguir creciendo...