martes, 10 de diciembre de 2013

Tecnologías de información

Estos días he tenido algunos contratiempos con el uso de las TIC.
Aunque es real que, nos facilitan la vida si las utilizamos adecuadamente, he descubierto que también pueden ser portadoras de "dolores de cabeza"
Como docente en línea, estoy acostumbrada a utilizarlas para cosas prácticas y productivas, y me se algunos trucos de programación y mañas de los alumnos para no trabajar.
Como "civíl", me gusta utilizarlas, tanto para mi constante formación en cursos MOOC, como para entretenerme en las redes sociales. Y es así como lo tomo, como "entretenimiento", porque no me gusta usarlas para hacer "activismo político", quejarme de mis amarguras en la vida, y mucho menos, para agredir a quien no está de acuerdo conmigo o a quién se deje.
Es por ello que me sorprende las actitudes de ciertas personas, que sólo las utilizan como "basurero virtual" y vomitan sus amarguras y agresiones, y en cuento sienten que alguna publicación va dirigida a ellas, se ofenden y comienzan a ofender, con lo que la red social termina siendo una "vecindad virtual", en el mal sentido de la palabra.
Yo soy una convencida de que, si queremos hacer algún cambio, ya sea personal  o social, primero tenemos que ser congruentes con nosotros mismos, para luego hacer los cambios hacia afuera; y conocernos lo suficientemente bien para saber porque nos molesta o enfurecen ciertos comentarios.
Recientemente viví un "bullyng virtual" por parte de dos personas que se sintieron ofendidas por alguna cosa que subí a mi facebook, y ni tardas ni perezosas me comenzaron a agredir, ante lo cual me vi en la necesidad de darlas de baja de mi cuenta, y no obstante, quisieron buscar bronca via inbox, ante lo cual yo me pregunto, ¿por qué el ego tan grande?, ¿de qué privilegios cree contar cierta gente, para agredir a la gente, cuando algo no les gusta? Yo lo que hago si los comentarios de cierta persona no me son grados, simplemente modifico la configuración de mi cuenta, pero eso de perseguir a las personas, sólo me hace pensar en que la agresión que manejan en las redes sociales es frustración por sabrá Dios que motivos, y como dice el dicho, "el león cree que todos son de su misma condición"
Después de esta mala experiencia, pensé en cerrar mi perfil, pero después de pensarlo mejor, simplemente bloqueé cuentas y levanté candados de seguridad, porque a fin de cuentas, es una herramienta que me ha dejado gratos momentos, la mayoría afortunadamente, es un medio que me permite expresarme libremente, mantenerme en contacto con gente querida, y me mantiene al tanto de muchas cosas...
Yo sigo abogando por el uso responsable de las redes sociales, y espero no ofender con mis comentarios, francamente no es mi intención, yo creo que las ofensas se las crea alguna gente en su mente, por lo que ya comentaba anteriormente, "el león..."






martes, 22 de octubre de 2013

Sembrar

Creo que en esta etapa de mi vida estoy sembrando, estoy trabajando para prepararme y buscar un futuro mejor. Es cierto, disfruto y amo lo que hago, aunque llega un momento en el cual comienzo a sentir en cansancio y un poco de desánimo ante tanto esfuerzo, pero es cuando recuerdo todo lo que he avanzado, lo que me falta por lograr y lo que espero obtener de tanto esfuerzo. Sólo le pido a Dios que verdaderamente sea así, no creo estar sacrificando cosas, mas bien lo veo como invertir mi tiempo y energía en cosas positivas, aunque ello en ocasiones me lleva a un cansancio excesivo.

jueves, 8 de agosto de 2013

Papá

A tres años de tu partida, solo quiero decirte que te extraño...

martes, 25 de junio de 2013

La Gatería: Pequeña viajera

La Gatería: Pequeña viajera: Su nombre es Mata Hairi y su historia es digna de un cuento... Mata Hairi Foto: Independent Record

Motivación y escucha

En mi trabajo trato varias y de diferentes maneras el tema de la motivación. Que si es interna, que si es moverse a, que si bla bla bla... Lo que es real, es que yo tengo la motivación de salir adelante, de hacer las cosas que me gustan y hacerlas por vocación. Me gusta pensar que son de utilidad, y que mi actuar tiene una razón de ser.
A pesar de ello, a veces siento que las ganas de seguir disminuyen, necesito mas tiempo para mi y para descansar, y encontrar mi centro. Ha sido un trabajo de por vida, en el cual necesito en ocasiones el simple hecho que se me escuche, sin que me digan que mi vida está bien y la de los demás es un desastre, o que me quieran arreglar las cosas. Escucha, solo eso, un poco de comprensión y escucha.
Trabajo con mucha gente, es desgastante, y es curioso para mi que, la gente no entienda que por lo mismo, necesito de mi propio espacio para recuperar fuerzas y continuar trabajando, como lo he hecho hasta ahora... ¿Es mucho pedir?

jueves, 6 de junio de 2013

Los gatos y mi papá

Ante la inminente llegada del comercial "Día del Padre", no puedo evitar recordar al mío, qepd.
La pérdida de un padre siempre representa un gran dolor, independientemente de cómo haya sido la relación con este. Al menos yo así lo viví, como un dolor casi mortal al saber que había pasado a mejor vida.
Y ante tantas cosas sin cerrar, el tiempo me ha enseñado que es mejor quedarme con la herencia positiva y el amor que, a su manera, me otorgo: El amor a la lectura, la disciplina, y el amor a los gatos (el amor al basquetball no me pegó tanto, pero también es algo que me hace recordarlo con cariño).

A mi papá siempre le gustaron los gatos. Recuerdo que de niña me platicaba sobre algún minino que había tenido en su infiancia, y lo hacía con tanto entusiasmo, que no podìa evitar imaginar las aventuras de Bimbo, el nombre que, según recuerdo, tenía dicho gatito.

En casa no tuvimos mascota, hasta que mi papá se jubiló, y él se encargó de llevarlo, cuidarlo, alimentarlo, llevarlo al veterinario, etc. Yo, realmente, no le hacia tanto caso a los gatitos, pero de cualquier manera me tocó convivir con ellos, verlos crecer e irse...

Una vez viviendo por mi cuenta, comencé a considerar tener mi propia mascota, pero tardé tiempo en decidir y adoptar a mi primer gatito, que finalmente llegó a mi casa hace seis meses, seguido de su esposa, a los tres meses (y ahora tengo el impulso de querer adoptar a todos los gatitos abandonados, pero no me quiero arriesgar a que me desaloje mi casera).

El contar con mis gatitos ha sido una bendición, ya que han representado compañía, amor incondicional y alegría constante en casa, entre otras cosas. Muy en lo personal, representan para mí, un vínculo invisible con mi papá, pues a fin de cuentas, él siempre nos hablaba con amor de los minínos y es como haber recibido a un par de angelitos enviados por él, desde el cielo... Al menos así quiero sentirlo....

Y curiosamente, mi padre tan amante de los gatitos, puso punto final a su estancia en la tierra precisamente El Dïa Internacional del Gato... Lo cual no deja de sorprenderme.

lunes, 20 de mayo de 2013

Montaña rusa

Ante los altibajos de la vida, más vale tomar las cosas con calma, y respidar profundo... Qué fácil se oye, aunque en realidad, también es necesario.
Durante estas tres últimas semanas, he vivido altibajos, sobre todo a nivel emocional y profesional, asuntos que me han puesto a meditar entre lo que es importante y trascendente en mi vida, y lo que podemos denominar como "paja". Ante la presión, caí en estress, agotamiento físico y emocional, que me hicieron perder la perspectiva por un momento... Pero ante la posibilidad de perder verdaderamente cosas trascendentes, sentí una sacudida, que me llevò a reacomodar mis prioridades, hasta para controlar mis pensamientos y mis temores.
No pienso detenerme en la vida dándole explicaciones a la gente, argumentos que no quieren ni necesitan oir. Tampoco le voy a dedicar tiempo a la gente que nada mas es pieda de tropiezo en mi camino, que "me critica por mi bien". Aprendì que necesito tiempo para mi misma, tiempo para mi descanso, para recargar energía, y asì poder canalizar adecuadamente mi actuar, para lograr mis objetivos en la vida.
Aprendí a sacar a la basura, y ponerla en su lugar; entendí que necesito organizar bien mis tiempos y energía,  y que no vale la pena gastarla en cosas  o personas tóxicas.
Aprendí que existe gente que decide vivir en la inconciencia, pero que no por ello voy a ser complice de sus ceguera, pero que tampoco me corresponde a mi convencerlos para que aprendan a ver... En pocas palabras, estoy aprendiendo a trabajar en mi autoestima y aprendiendo a tenerme paciencia... Y si, para ello requiero respirar, tomarle las cosas con calma, darme un descanso y seguir por el camino que yo he decidido para mi, con conciencia...

sábado, 5 de enero de 2013

Opiniones y juicios

Por mi trabajo, estoy acostumbrada a que me "retroalimenten" cada fin de ciclo, así que ya no me sorprende lo que puedan decirme. De todo eso, procuro tomar lo que me sirve y lo demás tomarlo como me decía una amiga, una opinión, solamente, porque para que fuera un juicio, yo tendría que dar mi autorización moral para aceptarlo.
Es curioso, en todo este tiempo, no me había tocado, o no me había dado cuenta que un grupo se pusiera de acuerdo para ponerme lo mismo, y ante ello, sigo tomando lo bueno, y lo demás lo analizo y ya... Es real, tengo mis áreas de oportunidad, pero también conozco mis fortalezas, y si de algo estoy segura es de ser una persona justa, no soy el ogro del cuento, pero tampoco me conduelo con un injustificado "pobre de mí", porque aunque es real que a veces las situaciones son difíciles, yo parto de el hecho que la gente acepta por su voluntad y se tiene que comprometer con lo que dice. Tomar yo otra actitud sería faltarles y faltarme el respeto, y pues ahí si no...