lunes, 5 de abril de 2010

Dichos...

Y una vez más...

Dicen que "si las cosas difíciles fueran fáciles, cualquiera las haría".

Y es que aprovechando las vacaciones de Semana Santa, y que fueron "días de guardar", me dediqué a sacar escombros emocionales, a acomodar (o desacomodar) ideas, sentimientos, complejos y vivencias, y en dicho proceso, de pasadita pedí la ayuda divina, para que me diera una pista para saber si voy bien o me regreso, que me sirviera para comprender y acomodar muchas cosas, ya que como dijo el Gran Maestro: "Pide y se os concederá"

Y casi de manera inmediata llegaron las llamadas, mensajes al celular, programas de televisión constructivos y pláticas con buenos amigos, que, si a estas alturas de mi vida me pongo a pensar que "son mera casualidad" no hablarían más que de una gran necedad e inconciencia de mi parte.

¿Alucines? Quizá algunas personas puedan pensar que ya se me "soltaron por completo las cabras", pero por mi experiencia de vida, creo firmemente que Dios tiene formas bastante extrañas de hablarnos, y en mi caso, me reitera que sea constante, que cuide mi actitud y que no claudique en mi camino.

GRACIAS!!!!

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