lunes, 20 de mayo de 2013

Montaña rusa

Ante los altibajos de la vida, más vale tomar las cosas con calma, y respidar profundo... Qué fácil se oye, aunque en realidad, también es necesario.
Durante estas tres últimas semanas, he vivido altibajos, sobre todo a nivel emocional y profesional, asuntos que me han puesto a meditar entre lo que es importante y trascendente en mi vida, y lo que podemos denominar como "paja". Ante la presión, caí en estress, agotamiento físico y emocional, que me hicieron perder la perspectiva por un momento... Pero ante la posibilidad de perder verdaderamente cosas trascendentes, sentí una sacudida, que me llevò a reacomodar mis prioridades, hasta para controlar mis pensamientos y mis temores.
No pienso detenerme en la vida dándole explicaciones a la gente, argumentos que no quieren ni necesitan oir. Tampoco le voy a dedicar tiempo a la gente que nada mas es pieda de tropiezo en mi camino, que "me critica por mi bien". Aprendì que necesito tiempo para mi misma, tiempo para mi descanso, para recargar energía, y asì poder canalizar adecuadamente mi actuar, para lograr mis objetivos en la vida.
Aprendí a sacar a la basura, y ponerla en su lugar; entendí que necesito organizar bien mis tiempos y energía,  y que no vale la pena gastarla en cosas  o personas tóxicas.
Aprendí que existe gente que decide vivir en la inconciencia, pero que no por ello voy a ser complice de sus ceguera, pero que tampoco me corresponde a mi convencerlos para que aprendan a ver... En pocas palabras, estoy aprendiendo a trabajar en mi autoestima y aprendiendo a tenerme paciencia... Y si, para ello requiero respirar, tomarle las cosas con calma, darme un descanso y seguir por el camino que yo he decidido para mi, con conciencia...

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