Por la gracia de Dios, a pesar de las tragedias y cosas horribles que he tenido que vivir, tengo un alto nivel de resiliencia, y he logrado salir adelante, buscando tener una vida mas sana y productiva.
A veces, siento que se me acaban las fuerzas, que ya nada tiene sentido, que no vale la pena seguir. Otras, creo que podría estar mas agradecida (que lo estoy), sentirme mas feliz por estar como estoy, y no haber caído en las garras de alguna situación más aterradora.
La verdad es que de momento me siento triste, cansada, enojada por tanta injusticia.
Hace poco aprendí que la gratitud no está peleada con las otras emociones que siento, pero de momento, siento un poco entumecido mi corazón...
No hay comentarios:
Publicar un comentario