Este año ha sido muy intenso para mi: mucho trabajo, crecimiento profesional, retos, decepciones, despedidas...
Había escuchado innumerables veces sobre el miedo al cambio, el dolor del crecimiento, pero nunca lo había experimentado con tanta consciencia. Es muy incómodo y sólo comparable a la sensación que viví en la adolescencia, cuando me crecían los huesos.
Creo que también llegó el momento de comenzar a vivir de una manera más sana, a pesar de la sensación y confiar en que lo mejor está por venir, a pesar del miedo.
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